Cuando se piensa en adelgazar, posiblemente las dos primeras cosas que aparecen en la mente son dieta y actividad física. Y aunque estas dos acciones parecen la fórmula ideal, hay un elemento esencial que se suele pasar por alto y es determinante para el éxito del plan: la organización con la comida.

La comida adecuada es la herramienta que permite bajar de peso y que se adquieran nuevos hábitos. Si ésta falta, o no está disponible en el momento que se la necesita, posiblemente fracasará el plan.

¿Cómo me organizo?

1- Día de compras.

Destiná un día a la semana para ir a la verdulería, carnicería y supermercado. Comprá verduras de estación, carnes, huevos, aceitunas, fiambres, latas de atún, quesos, etc.

2- Preelaboración y armado de stock.

Verduras y hortalizas:

– Cortá repollo y rallá zanahorias, y guardarlos en recipientes separados. Ideales para armar ensaladas, añadiéndoles otros alimentos.

– Salteá cebolla, agregale condimentos y llevala en un recipiente. Útil para completar cualquier plato.

– Horneá las verduras que tengas y colocá condimentos aromáticos: cebollas, zapallos, calabaza, zucchinis, berenjenas, tomates, apio, zanahoria, etc. Deben quedar consistentes. Pueden usarse para ensaladas, rellenos, purés, a la napolitana, etc.

– Verduras frescas: rúcula, lechuga, endivia, tomate. Son muy útiles para dar volumen a las preparaciones.

Carnes, fiambres y huevos:

– Herví 4 o 5 huevos.

– Guardá en el freezer carnes (rojas y blancas) en porciones. Pueden pasarse del freezer a la plancha, al horno o al microondas directamente.

– Extras salados: aceitunas, pickles, fiambres, conservas de verduras o carnes. Son útiles para agregar a las ensaladas o para comer como tentempié.

3- Lo dulce: infaltable en tu heladera.

Frutas: tené una o dos variedades de frutas como manzanas, peras, bananas. Podés hacerte licuados frozen agregándoles mucho hielo.

Postres y comidas ricas: procurá siempre tener cosas ricas aptas en tu heladera, de esta forma prevenís recaídas. Prepará y probá nuestras recetas saludables: muffins, budines, flanes, helados, gelatinas light.

4- Almuerzo: fundamental.

Prepará la comida a la noche y dejala separada en un recipiente. Al día siguiente, solo tenés que tomarla de la heladera.

5- Desayuno y merienda: pan indicado, frutas, muffins, omelettes o aquello que tengas en tu heladera. Elaborá un licuado. Comé rollitos de jamón y queso.

Consideraciones: Si te lo proponés podrás organizarte. Una vez hecho esto, te será fácil cuidarte.
Cuando adquieras este hábito, el riesgo de volver a engordar disminuirá notablemente.

Lic. Loreley Baravalle
Directora de Córdoba Nutrición
MP: 2610 – Nutricionista

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